El espejismo de la rentabilidad en ecommerce
Muchas marcas creen que son rentables porque los dashboards dicen que sí. Las ventas suben, el ROAS pinta bien, el TACoS parece razonable y el equipo celebra gráficas ascendentes. Pero cuando llega el cierre trimestral, el margen no cuadra.
No falta dinero: alguien se lo quedó por el camino.
Ese es el mayor engaño del ecommerce moderno:
confundir ventas con beneficios.
Confundir presencia con control.
Confundir crecimiento con salud.
Y no es que las marcas gestionen mal; es que operan en un ecosistema que absorbe margen si no tienes una arquitectura diseñada para retenerlo.
Dónde se esconde realmente el margen
El margen no se evapora. Se mueve de sitio.
Y casi siempre acaba en manos de otros:
– Tarifas invisibles en Amazon, Miravia o Cdiscount.
– Promociones duplicadas que nadie pidió.
– Campañas que venden, pero no ganan.
– Stocks sobredimensionados que penalizan logística.
– Modelos FBA/FBM/1PL/2PL/3PL usados sin criterio.
– Precios incoherentes entre marketplaces y retail.
– Distribuidores moviendo catálogo sin control ni estrategia.
– Cadenas retail como Carrefour, Leroy Merlin, Fnac o MediaMarkt marcando el paso del PVP.
– Costes de reposición que destruyen margen incluso en productos “ganadores”.
– Devoluciones que la marca no ha previsto en su estructura real.
Cada uno muerde un trozo.
La suma es una sangría silenciosa.
Y lo más irónico: la marca cree que está vendiendo bien.
La arquitectura antigua ya no soporta el mercado nuevo
Las marcas siguen analizando rentabilidad con herramientas de 2015 en un mercado de 2025.
Excel, informes sueltos, datos desordenados, decisiones tardías, silos entre marketing y logística.
El resultado es siempre el mismo:
Las marcas creen que ganan porque no están viendo dónde pierden.
El margen desaparece cuando no tienes:
– visión SKU a SKU
– integración real entre canales
– pricing inteligente
– demanda anticipada
– control sobre distribuidores
– lectura unificada de campañas
– márgenes netos por país y por tarifa
– logística alineada con competitividad
Y esto no lo arregla un “nuevo funnel”, una campaña más o un descuento puntual.
Esto se arregla con arquitectura comercial.
El mercado no perdona la falta de control
Hoy Amazon ejecuta decisiones en minutos.
Shein, Temu y Miravia compiten con estructuras que operan casi como algoritmos.
Carrefour, Worten, Fnac, Conforama, MediaMarkt y El Corte Inglés intentan ser plataformas sin dejar de ser retail.
Y los distribuidores juegan sus propias partidas paralelas.
Si la marca no gobierna este ecosistema,
el ecosistema gobierna a la marca.
Y cuando el ecosistema manda,
el margen no desaparece:
simplemente deja de ser tuyo.
BCEcopilot: el lugar donde se ve quién se está quedando tu margen
BCEcopilot no te dice si vendes.
Te dice dónde estás perdiendo dinero y por qué.
Te muestra con precisión:
– La rentabilidad real por SKU, país y canal.
– Qué tarifas te comen margen sin que lo notes.
– Qué campañas venden pero no son rentables.
– Qué precios destruyen más de lo que generan.
– Qué logística te penaliza según rotación.
– Qué distribuidores erosionan tu PVP.
– Qué catálogo debería dejar de existir.
– Qué productos parecen rentables… pero no lo son.
Es el espejo que el mercado no quiere que uses.
Es la herramienta que la mayoría de marcas aún no tiene
y la que LGM Lab incorpora en su modelo operativo desde el día uno.
La rentabilidad ya no se calcula como antes
Durante años, la fórmula era simple:
ventas – costes = margen.
Hoy la ecuación tiene veinte variables más.
Por eso tantas marcas creen que ganan…
y cada vez ganan menos.
La rentabilidad moderna no depende de “vender mucho”,
sino de saber exactamente dónde se queda cada euro.
Y esa es la diferencia entre sobrevivir y dirigir.
¿Quién se está quedando tu margen?
